10 PERSONAS/COLECTIVOS QUE DAN PROBLEMAS SI HACES UN CHISTE SOBRE ELLOS

2. La AVT.

3. Los enanos.

4. Ramoncín.

5. La madre de Ramoncín.

6. El presentador del Tomate.

7. Pedro Jota Ramírez.

8. Los judíos.

9. Los nazis.

10. Cualquier persona a la que hayas visto alguna vez en televisión diciendo: “yo soy un firme defensor de la libertad de expresión pero”.

10 COSAS QUE HACE UN GUIONISTA DE HUMOR CUANDO NO SE LE OCURRE NADA GRACIOSO

“Cualquiera puede hacer un chiste sobre la Pantoja. A ti te pagan por hacerlo sobre Mahmoud Ahmadinejad.”
Javier Durán, guionista estrella.

1. Escribe algo que no es gracioso y mete la palabra regomello en alguna parte.

2. Dice que le duele la cabeza y que mañana lo acaba (sobre todo si el guión es para hoy).

3. Escribe algo que no es gracioso y mete la palabra frenillo en alguna parte.

4. Le pasa el guión a un compañero con menos experiencia y le dice: “mira a ver si me puedes poner esto en gracioso”.

5. Busca en Internet un chiste sobre el tema y cambia la construcción gramatical.

6. Escribe algo que no es gracioso, mete la palabra jarl y acota: (IMITANDO A CHIQUITO).

7. Plagia abiertamente un chiste de Friends y reza porque hoy Cuatro no repita justo ese capítulo.

8. Pone algo que no es gracioso y luego escribe: “Esto es como cuando…” y mete cualquier chiste de tetas y culos sobradamente testado.

9. Se lleva las manos a la cabeza de forma muy visible para el resto de los compañeros y dice: “hostia, hoy la actualidad es una puta mierda que no veas.»

10. (Al teléfono.) Mi gato se ha tragado un montón de pelo y hace unos ruidos muy raros al respirar, ¿sabes?, como si tuviera regomello. Intentaré estar ahí antes de las cinco, pero igual no llego, así que mejor le pasáis lo mío a Javier Durán.

BYE, BYE, LIBERTAD DE EXPRESIÓN

La mala noticia es que es un paso atrás en términos de libertad de expresión sin precedentes en la democracia española, y así lo manifestó en su día (cuando se ordenó la retirada de la publicación) la UNESCO. La buena noticia es que esto no hace sino acrecentar el desapego que cada vez más españoles sienten hacia la monarquía como institución y, sobre todo, hacia la fanática manera en que ciertos sectores de la judicatura pretenden defenderla de cualquier asomo de crítica.He comentado esto con cierta persona de mi entorno y me ha dicho que la portada de “El jueves” peca de mal gusto y el mal gusto hay que castigarlo. Es un punto de vista, por supuesto. Lo que pasa es que si el mal gusto fuese delito, en España no quedarían ciudadanos libres. A lo mejor es eso lo que pretenden.