Curso acelerado de escepticismo

La epidemia mediática del coronavirus ha devuelto a la actualidad el ecosistema de bulos en que vivimos inmersos. Noticias falsas, vídeos manipulados o descontextualizados, fotomontajes, deepfakes… Si los grupos de WhatsApp ya son de por sí insufribles, la presencia de uno o varios conspiranoicos pueden convertirlos en una auténtica pesadilla.

Nadie está a salvo de ser víctima de un bulo, creyéndolo y propagándolo. Sin embargo, hay una serie de herramientas propias del pensamiento escéptico que todo ciudadano puede y debe implementar.

Del mismo modo que existe un principio de autoridad por el cual el difunto Stephen Hawking estaba más legitimado para hablar de agujeros negros que el mejor arquitecto del mundo (salvo, quizá, Calatrava), deberíamos también concebir el fenómeno opuesto. El principio de ignorancia. Un Pritzker no habilita para pontificar sobre la velocidad de propagación de un virus ARN monocatenario. Tampoco un Goya, un Premio Planeta o una FP de Grado Medio por mucha salida laboral que tenga.

Que la información revelada en un WhatsApp no aparezca en absolutamente ningún periódico, televisión o radio del planeta Tierra también debería ser motivo de desconfianza. Especialmente si dicha información resulta escandalosa, como seis mil chinos cayéndose al suelo al mismo tiempo en un paso de cebra o un tipo con una sudadera de la NASA diciendo que la Tierra tiene forma de DINA-3 con una esquina doblada.


El artículo completo, en eldiario.es

Grabación exclusiva de Villarejo

Este blog ha tenido acceso a una grabación del excomisario Villarejo. Aunque no está clara la identidad de su interlocutor, el contexto parece señalar a Francisco González durante sus años como director del BBVA. Dado que no hay manera de comprobarlo, y por respeto a la presunción de inocencia, en el texto se le identifica como “interlocutor”.

INTERLOCUTOR: Villarejo, qué pasa, campeón. ¿Cómo te pillo?

VILLAREJO: Matando a un tipo por orden del PP.

I: Ah, entonces te llamo luego.

V: Tranquilo, lo tengo ya inconsciente. Dime.

I: Oye, es sobre esta factura que me has mandado hoy.

V: Sí. La del espionaje a tu mejor amigo.

I: Eso es. Oye, quedamos en que esto era bruto.

V: No, no. Era neto. Seguro, ¿eh?

I: Yo creo que no.

V: Mira, como no quiero discutir, te tengo grabado con una puta de 15 años.

I: Estupendo, lo que yo te decía, que es neto. Lo único, escúchame, tenemos ahora en el banco unos planes de jubilación estupendos.

V: Yo es que estoy muy contento con La Caixa. Me tratan muy bien. Yo les espío al Govern y ellos me quitan la comisión de mantenimiento.

I: Claro, pero yo te hablo de un producto muy especial. Este te puede dar una rentabilidad que, vamos, La Caixa, ni en sus mejores sueños. ¿Eso es un grito?

V: Sí, espera, que es que ha aparecido su mujer. Dame un segundo, no cuelgues.

Gritos de fondo. Un golpe, un gemido, una ventana que se abre, un cuerpo que cae.

V: Ya, perdona. ¿Qué me decías?

I: Eso, que es una oportunidad que te la cuento a ti porque eres amigo, ¿no me entiendes? Que esto no se lo cuento a cualquiera. Lo único es que no podías tocar el dinero en cinco años.

V: ¡Muévete y te vuelo las pelotas, hijo de puta!

I: ¿Cómo?

V: No era a ti. Escucha, mira, mejor te llamo en otro momento, que se me está complicando esto.

I: Bien, pero piénsalo. Tienes tiempo, ya sabes que a los proveedores os pagamos a tres meses.

V: El corpiño te queda estupendo.

I: Como te decía, estamos procediendo a ingresarte el dinero.

V: Estupendo. Te pego un toque.

I: Cuando quieras. Arriba España.

V: Arriba.

Diccionario Ayuso

Díaz Ayuso ha hecho un llamamiento para que el PP elimine de su lenguaje los “excesos progresistas”. La presidenta de la Comunidad de Madrid, que considera a su partido esclavo del marco lingüístico de la izquierda, ha declarado: “Vamos a hacer un diccionario de palabras a extirpar apelando a la verdad”.

No es un farol. Este blog ha tenido acceso a un fragmento del primer borrador de ese diccionario. Incluimos aquí, en exclusiva, una transcripción del documento.

Moro

Dícese de cualquier persona marrón a la que le pagamos el piso con dinero público y luego nos viola y nos mata.

Putomoro

Lo mismo que lo anterior tras un par de cervezas.

Machupichu

Persona que viene de un país subdesarrollado para quitarnos los trabajos que nosotros no queremos hacer por un sueldo que no aceptaríamos.

Feto

Español extraordinariamente pequeño.

Sodomita

Desviado sexual caracterizado por parecer siempre demasiado contento por alguna razón.

Comunista

De manera genérica, persona que cree que la contaminación es mala y los pobres buenos.

Bochorno

Elevación puntual de la temperatura provocada por ciclos naturales de la Tierra sin ninguna relación demostrada con Endesa.

Batasuno/a

Persona originaria de Vascongadas que viste de monte en contextos de americana y tacones.

Sindicato

El think tank de los pobres.

Violencia hogareña

Agresiones producidas en la misma dirección que figura en el volante de empadronamiento.

Feminismo

Ideología extremista opuesta a la depilación y a los escotes en V.

INTERIOR. SEDE DE VOX – DÍA

ABASCAL (43 años) cruza apresuradamente un pasillo. Suda, está acalorado. Se detiene frente a un despacho y entra sin llamar. Dentro está ESPINOSA (49 años). Tiene los pies sobre el escritorio y lee distraídamente un ejemplar de Jara y Sedal.

ESPINOSA (sin mirarle):
¿En el PP no te enseñaron a llamar a la puerta, muchacho?

ABASCAL:
Perdona, Iván, pero es que… ¿Viste los Goya?

ESPINOSA lanza la revista sobre escritorio y mira a ABASCAL de hito en hito.

ESPINOSA:
¿Te parezco un comunista? ¿Es eso? ¿Tengo pinta de querer nacionalizar Iberdrola?

ABASCAL:
¡No quería decir eso, perdóname, Iván! Pero es que hablaron de nosotros con indirectas. ¡Nos odian!

ESPINOSA retira los pies del escritorio y abre un cajón. Saca una botella de brandy y dos copas. Empieza a llenarlas.

ESPINOSA:
Deja de sudar o provocarás un cortocircuito en el suelo radiante. No es muy fiable, lo montó mi mujer.

ABASCAL (paseando nervioso por el despacho):
¡Solo ganaron películas de maricas y de republicanos, Iván! ¡Hasta la de dibujos era de rojos! ¿Qué van a ver nuestros niños, eh? ¡Tenemos que prohibir el cine!

ESPINOSA:
Eso no tiene ningún sentido, Santi, muchacho.

ABASCAL:
¿No?

ESPINOSA (ofreciéndole una copa):
Ten, echa un trago. Te ayudará a pensar.

ABASCAL (coge la copa):
Gracias. Sabes que a veces me cuesta entender las cosas.


El guion completo, en eldiario.es

Cómo evitar que te salga un hijo maricón

A todos nos preocupa el futuro de nuestros hijos. Queremos que crezcan sanos, felices, normales. No es tarea sencilla. Quien más, quien menos conoce alguna familia como Dios manda que ha tenido la desgracia de engendrar un hijo sarasa. Si bien esto puede deberse a multitud de factores (alimentos en mal estado, golpes en la cabeza, etc.), hay una serie de precauciones que todo padre responsable debería tomar.

Evita los colores gays

Todos sabemos que el rosa vuelve maricas a los niños, pero la amenaza cromática no termina ahí. Está demostrado que la exposición prolongada a colores ácidos, como el verde eléctrico o el amarillo limón, merma la virilidad. En caso de duda, se recomienda que el niño vista siempre en una gama cromática propia del Excel de un administrativo (gris plomo, azul muerto, marrón cieno, etc).

Fomenta los valores del fútbol

Aunque todos los deportes son sanos porque abren los alveolos, algunos también pueden abrir otras zonas. Es sabido que ciertas prácticas deportivas minoritarias fomentan las relaciones homoeróticas, caso del curling, el esgrima o la natación sincronizada. El fútbol, por el contrario, es una de las más fiables recetas contra la homosexualidad, como demuestra el hecho de que no haya un solo futbolista gay en toda la historia de este deporte.

Vigila las ventanas

Es bien conocida la relación entre los paisajes hermosos y el desarrollo del gen marica. Mantén a tu hijo lejos de esos espectáculos de la naturaleza, especialmente de los más bochornosamente polícromos como los atardeceres de otoño, el arco iris o las auroras boreales (en Noruega el 80% de la población es gay). Si notas que tu hijo empieza a suspirar mirando por la ventana, múdate a un piso interior o a Santiago de Compostela.

Apuesta por la FP

Los homosexuales son vagos por naturaleza. Eso hace que la mayoría acabe dedicándose a labores inútiles caracterizadas por una escasa sudoración. Es el caso de la pintura a acuarela, el cine, el teatro o la música clásica. La mejor manera de evitar que tu hijo claudique a la curiosidad sodomita es alejarle de las llamadas IPR (Infraestructuras de Poder Rosa): museos, teatros y palacios de la música.

Prohibido bailar

Si hay un arte que fomente el desarrollo de las tendencias homosexuales, ese es la danza. Particularmente la clásica. Estudios recientes han demostrado que el relevé tensa el nervio ciático provocando microtrombos en la arteria que riega la zona del cerebro que controla la masculinidad. Aleja a tu hijo de esos entornos depravados antes de que te pida un tutú para reyes alegando que todas sus amigas tienen uno.