El fin de la monarquía española (2020-2040)

El siguiente texto fue copiado de Wikipedia el 13 de diciembre de 2041.

El reinado borbónico sufrió una lenta decadencia a lo largo del siglo XXI, encontrando su abrupto final en el año 2040 con la proclamación accidental de la república.

Existe un amplio consenso entre los historiadores al señalar el traslado de Juan Carlos I a la Estación Espacial Internacional, en enero de 2021, como el principio del fin de la monarquía española.

Felipe VI, el mediano de los 3.741 hijos de Juan Carlos I y también el único oficial, consigue mantenerse lejos de los escándalos de su padre durante años. Lo hace gracias a sus continuos viajes a Benidorm, donde se deja fotografiar con españoles de constitución física desmejorada.

El escándalo, sin embargo, terminará por alcanzarle. En junio de 2026, un diario revela que la declaración de la Renta de Felipe VI lleva 25 años dándole a devolver una media de 40 millones de euros anuales. Una inspección posterior encuentra ciertas anomalías contables. Se descubre que el monarca está dado de alta en autónomos (pagando la tarifa más baja) y que tiene contratada a toda la población de Murcia por razones poco claras. La fiscalía descubre que ni un solo murciano está al corriente de esto, si bien tampoco están al corriente de muchas otras cosas.

El monarca, asediado, decide seguir el ejemplo de su padre. Comparece en televisión vestido de uniforme y ordena a los militares sublevados que acaten la Constitución. Es una situación ciertamente incómoda, dado que no hay ningún militar sublevado. Por primera vez en la historia de España, se empieza a sugerir que los reyes tengan que pasar un test psicotécnico antes de acceder al trono. Esto, sin embargo, implicaría alterar la Constitución sin que los bancos ganen dinero, cosa que la Constitución prohíbe expresamente.

Felipe VI cae en un estado de melancolía que pronto deriva en un comportamiento errático impropio de un rey. Se le ve en un Alcampo comprando yogures, y, solo unos días después, intenta devolverlos alegando que Villarejo le ha metido trozos de fruta dentro. A pesar de que el encargado le asegura que ya llevaban fruta cuando los compró, la inviolabilidad del monarca hace que acaben devolviéndole el dinero.


El texto completo, en este enlace de eldiario.es.

Guía docente para septiembre

El curso 20-21 supone un reto para los educadores y las educadoras. A nuestra misión de formar ciudadanos críticos se suma la responsabilidad de evitar que la civilización colapse por nuestra culpa.

Aunque parece una labor compleja, nos lo debemos tomar como un desafío, no como un contratiempo. La clave está en desaprender, librarnos de los viejos hábitos y, en definitiva, reinventar la escuela.

Para empezar, tenemos que quitarnos la presión de encima. Debemos pensar que, si la humanidad se extingue, pues, oye, se extingue. En este sentido, es importante ser realista, porque un optimismo exacerbado solo nos llevará a la melancolía. No te encariñes mucho con los niños, menos aún con sus abuelos. Cada mañana, al entrar en el aula, susurra para ti: memento mori. Si es necesario, tatúatelo en el antebrazo.

Debes dejar de pensar en los niños como pequeñas esponjitas de conocimiento y empezar a verlos como lo que son: supertransmisores asintomáticos portadores de muerte. No te acerques a ellos, no los toques, no te pongas en la trayectorias de sus escupitajos ni de sus estornudos. Te recomendamos que adquieras un palo de metro y medio (puedes encontrarlo en Amazon y en el campo) para asegurarte de que ningún niño invade tu espacio de seguridad personal.


El artículo completo, en esta entrada de eldiario.es

Autocrítica para principiantes

¿Has destruido tu partido propiciando luchas intestinas entre tu sector y el de tu ex amigo? ¿Lo has convertido en una fuerza residual en el País Vasco por hacer experimentos que solo tú entiendes? ¿Los contertulios piden tu cabeza y se hacen memes sobre ti? ¡No te preocupes! Con nuestros consejos, aprenderás a sobrellevar la situación hasta que se le olvide a todo el mundo.

Céntrate en lo bueno. Si, por ejemplo, tu partido arrasa en Galicia pero pierde estrepitosamente en el País Vasco, focaliza tus esfuerzos en atacar a los vascos. Pero ¡¿cómo demonios vota esa gente?! Tu formación lo ha hecho todo bien, pero, por lo que sea, en ese estúpido sitio prefieren a los terroristas. Empieza a referirte a esa comunidad con terminología despectiva, preferentemente franquista (como Vascongadas), y repite constantemente que cualquier opción política distinta a la que tú representas es una enfermedad del espíritu y una aberración moral.

Remángate. La actitud corporal es muy importante en situaciones de crisis. Tras una derrota humillante, es fundamental que aparezcas en público remangado, dando la sensación de que estás a punto de mover algo pesado, como un tresillo o una lavadora. El cerebro de los votantes no difiere gran cosa del de un animal doméstico, por lo que asocian «remangado» con «actividad frenética». Es importante, sin embargo, que no te subas las magas por encima del codo para no dar la impresión de que te acabas de escapar de un banquete de bodas.


El artículo completo, en este enlace de eldiario.es.

Por qué debes votar a VOX

¿Que por qué debes votar a VOX?

Porque eres un español normal.

No es un secreto que ¡España! se nos está llenando de gente rara. Maricas, negros, musulmanes, machupichus, comunistas, sidosos, Jorge Javier Vázquez… Todos los desheredados de la Tierra, todos los tarados del mundo quieren venir a ¡España! ¿Nos extraña eso? ¡No! ¿Por qué? ¡Porque España es la más grande nación del mundo, descubridora de América, de la escafandra y de la fregona!

Sin embargo, el espacio de este gran país nuestro tiene un límite. Incluso ¡España! debe rendirse a las leyes de la física. Está en manos de la gente normal, de la gente como Dios manda, detener estar sangría de recursos.

¿Sabe usted que un machupichu estándar cobra 3.400 euros al mes DE MEDIA? ¡Dinero que sale de sus impuestos españoles! Según un estudio reciente de nuestro pensar tanque, casi el 90% de los machupichus afincados en España se dedica a limpiar casas y a trabajar en la obra solo porque se les hace larguísima la semana. ¡Tiene tanto dinero que no saben qué hacer de lunes a sábado! ¡No son más que burgueses marrones!

Huelga decir que, en VOX, no tenemos ningún problema con los inmigrantes. De hecho, admiramos mucho a Morgan Freeman, siendo, como es, bastante negro. Algunos de nuestros candidatos, incluso, gustan de tomar el sol hasta rozar el melanoma, siendo indistinguibles, a finales de agosto, de un moro cualquiera.

Los medios de extrema izquierda, como El País o El Mundo, nos acusan de ser de extrema derecha. ¡Nada más falso! Dicen eso llevados por la misma corrección política que les empuja a atacar a Su Majestad Felipe VI Rey de ¡España! o, peor aún, a considerar a las mujeres víctimas de algo. ¡Víctimas, nada menos! Pero ¿cómo van a ser víctimas si sonmás?

Aunque nosotros no tenemos problemas con las mujeres (como demuestra el hecho de que el 100% de nuestros candidatos tiene madre), tampoco estamos ciegos a la terrible violencia que a veces las enajena.

Son muchas las mujeres que al llegar a casa, borrachas y a veces también drogadas, golpean brutalmente a sus maridos. Nuestro partido es EL ÚNICO que se preocupa por esta terrible lacra feminazi que, cada año, se cobra más de 300.000 víctimas en nuestro país (250.000 más que el tabaco).

No olvidamos tampoco las amenazas que nos aquejan desde el interior de nuestro país. Los españoles de Vascongadas y de Cataluña se esfuerzan cada día por humillar a ¡España! ¡Como si necesitásemos su ayuda para eso! Usan sus idiomas inventados para que no nos enteremos de sus chanzas contra la Guardia Civil, contra la Virgen del Rocío, contra Jose Manuel Soto y, en definitiva, contra los grandes estandartes de nuestro país.

¿Qué decir sobre esta triste y violenta gente? No hay nada más dañino que el nacionalismo.


Fotografía: Contando Estrelas

Entrevista exclusiva a Felipe VI

El equipo de prensa de la Casa Real me cita en la azotea de un edificio, en pleno corazón de Sevilla. El recinto, que cuenta con una piscina descubierta, está vigilado por agentes del CNI. Su Majestad me recibe en bañador, sentado en un trono hinchable de color rosa.

Majestad, gracias por recibirme.

Nada, nada. Ya ve que soy muy normal. Me puede tocar, si quiere. ¿Quiere? ¿Le apetece tocarme? ¿Sí? ¿Me toca? Tóqueme.

No hace falta.

¡Que me toques!

Vale, vale. ¿Dónde?

Ahí. En el pie. La punta solo.

¿Así?

No aprietes.

Perdón.

¿Qué tal?

Eh… Bien, no sé. Es un pie.

Exacto. Un pie normal. Un pie del pueblo. Pon eso: “Su Majestad don Felipe VI tiene pies del pueblo”. Bueno, ya vale, aparta.

Perdón.

Como ves, soy tan campechano como mi padre. ¡Y por menos dinero! Soy un chollo. Pon eso también.

Majestad, me gustaría saber cómo va su viaje por España.

¿El Poor Tour Veinte Veinte? Estupendamente. Las niñas nunca habían estado en Benidorm y les ha encantado. ¡Hasta quieren comprárselo! ¡Ja, ja, ja! ¡Cómo son los críos! Les he tenido que explicar que no tiene que comprarlo, ¡porque ya es suyo!

Bueno, técnicamente eso no es así.

Técnicamente, yo te mato ahora mismo y, lejos de encarcelarme, Antonio López me hace un retrato con tus huevos de sombrero que acabaría en el Prado. Técnicamente. ¿Ves por dónde voy?

Eh… Sí, creo que sí.

Estupendo. Siguiente pregunta.

Dígame, ¿qué tal ha pasado el confinamiento su familia y usted?

Ha sido horroroso. Horroroso. Un día jugamos al escondite, y mi hija se pasó una semana y media desaparecida. Tuvimos a doscientos GEOS haciendo batidas por casa. Diez días para encontrarla.

¿Y dónde estaba?

En el ala sur del vestidor de su madre. Tarde o temprano tenía que pasar algo así, esa mujer no para de comprar ropa. Tiene la casa que parece una fábrica de Bangladesh. La pobre cría sobrevivió todo ese tiempo alimentándose de leggins de Zara.

¿Se refiere a la Princesa?

No, hombre, me refiero a la prescindible. Espera, no pongas eso, que a su madre no le gusta. Pon mejor… eh… Mierda, nunca me acuerdo de cómo se llama. Es igual, pon “la infanta”.

La Princesa estaría preocupadísima.

¿Esa? ¡Ni se enteró! Estaba al otro lado de la finca, preparándose para ser reina.

¿Y cómo se prepara para eso?

Bueno, en mi época nos mandaban a una academia militar, pero las nuevas corrientes pedagógicas lo han cambiado todo. Ahora se deja libertad a los niños para que aprendan solos, sin libros ni nada.

¿La Reina tiene que aprender sola? ¿Cómo?

Mire, le pongo un ejemplo. Ayer mismo la llevamos al Estado Mayor de la Defensa, la pusimos delante de los generales y le dijimos: “¿te apetece dar un golpe de Estado?”. Y, a partir de ahí, ella hace lo que considere.

Entiendo que dijo que no.

Sí, quería volver pronto a casa para ver Hamilton.

¿Y si un día decide dar un golpe de Estado?

De todo se aprende.

Ya, pero… ¿no le parece que eso estaría mal?

Es que no hay que enfocarlo así. Cada uno tiene sus aptitudes. La Princesa, por ejemplo, puede ser muy mala preservando la democracia, pero muy buena reciclando.

Cambiando de tema, majestad… He leído que se ha comprado un coche nuevo, blindado, que cuesta más de medio millón de euros.

Sí, bueno. Ha sido por Letizia.

¿Le gustan los coches?

Le gustan las armas.

¿Cómo?

Hace quince días me disparó una ráfaga de metralleta justo cuando volvía a casa. No vea qué jaleo. Siniestro total y Eustaquio muerto.

¿Eustaquio?

El chófer. Llevaba mil años en la familia. Fue chófer de mi padre. Se sabía todos los puticlubs de Europa. Mejor que le matase Letizia, también se lo digo, eso que le hemos ahorrado a Villarejo.

Pero… ¿por qué le disparó la Reina?

Es una tradición familiar.


Fotografía: Casa Real