Profecía de Nostradamus sobre el coronavirus

En 2004, durante la restauración de las catacumbas de la iglesia Saint-Sulpice de París, se halló un antiguo manuscrito. La datación lo fechó a mediados del siglo XVI. Análisis estilísticos posteriores han demostrado que es obra del médico y adivino francés Michel de Nôte-Dame, popularmente conocido como Nostradamus.

Durante casi dos décadas, este texto ha estado abierto a diversas interpretaciones. A la luz de los actuales acontecimientos, sin embargo, el manuscrito cobra un nuevo significado de una transparencia cristalina.

A continuación, se incluye una traducción del escrito en su integridad. Las notas entre paréntesis son obra de la catedrática en Antropología Cultural de la Universidad de Granada, Ana María Villar.

 

En el año de los dos cisnes (2020), la muerte invisible (COVID-19) llegará a tierras vecinas (España) en pájaros de alas verdes (Alitalia).

El mal se propagará entre los inconscientes (los que se fueron a Valencia) y también entre sus familiares (todos los demás).

Tal será la infamia que caerán por igual dioses (suspensión de la LaLiga) y borrachos (suspensión de las Fallas).

Se cegarán los visillos (cuarentena) y las bestias tomarán las calles (permiso específico para pasear perros), sobre las cuales cabalgarán los heraldos de la vileza (dueños de los perros).

De la faz de la Tierra desaparecerán los niños (suspensión de las clases), sumiendo en la demencia a madres y padres (suspensión prevista hasta septiembre).

Las almas infectas (pacientes asintomáticos) pasearán su depravación siete veces siete (gente que saca la basura cuarenta y nueve veces al día).

Se mirará al cielo en busca de respuestas (entonces ¿es bueno llevar mascarillas o no?), pero las preguntas serán desoídas (filtro a los periodistas por parte de la Moncloa). Será este el funesto castigo por el ayuntamiento carnal entre primos (referencia evidente al pacto PSOE-Podemos).

Mas, de entre la podredumbre reinante, emergerá un patriota (Santiago Abascal) que, con las manos vacías (despacho de Abascal), portará el polvo rojo de la sabiduría (esto ha traído de cabeza a los estudiosos, aunque muchos indican que alude al pimentón).

Solo él, criado allí donde no brilla el sol (Euskadi), hará frente al Gran Mentiroso (Sánchez) sobre la tierra resquebrajada (el conjunto de las Comunidades Autónomas) y putrefacta (llama la atención esta alusión específica a Cataluña).

Será una batalla larga y universal (pandemia) en la que no se podrá contar con Europa. Claro que, si lo piensas, ¿cuándo se ha podido? (tal cual en el original).

Retrato de un asesino asintomático

Enrique (nombre supuesto) siempre ha sido lo que se dice un tipo normal. No tiene Twitter, pero no pasa un fin de semana sin que suba al Facebook alguna foto de las mellizas o de la liguilla de fulbito.

Estudió económicas por estudiar algo y acabó trabajando en una oficina de import/export porque de algo hay que trabajar. Casado, dos niñas, una hipoteca en Madrid, monovolumen, Netflix y HBO más que nada, por Juego de Tronos.

A sus 43 años, Enrique nunca se ha planteado matar a una persona. Hoy, sin embargo, va a matar a una. Lo hará sin voluntad asesina, pero sin poner nada de su parte para evitarlo. Matará banalmente, como decía Hannah Arendt que mataban algunos nazis. Solo que Enrique no necesita trenes para ello; le basta con el monovolumen.

Hoy Enrique ha sentado a las mellizas en el coche y, en contra de los consejos de Conchi y del Gobierno, han puesto todos rumbo a Valencia. Allí viven sus padres, y si, como dicen, vamos a pasar unas semanas encerrados, mejor que las niñas vean la playa, aunque sea por la ventana.

Un compañero de fulbito que es guardia civil le ha dicho que, en un día, Santiago y cierra España con militares y toda la pesca. De ahí las prisas que le ha metido a Conchi y a las niñas, ¡venga!, ¡haced las maletas!, ¡coged unos juguetes!, ¡deprisa!

Y aunque Enrique no es un psicópata, se dispone a matar a su padre. Será un crimen lento, como dicen que matan algunos venenos. Empezará a las nueve de la noche cuando le bese y le pregunte qué tal estás, papá, vaya lío, qué exageración, cómo se están pasando los telediarios, ya verás como no es para tanto.

Su padre empezará a sentirse mal cinco días después y ya nada se podrá hacer al respecto. No será fácil explicárselo a las mellizas, que no querrán ver la playa ni querrán nada. Solo volver a casa, a Madrid. Y Conchi venga a explicarles que no se puede, que hay un bichito, etcétera.

Enrique, por cosas de la condición humana, no aprenderá la lección. Se convencerá de que su padre se contagió en el bar, echando la partida, por la tos de algún viejo. Eso dirá cuando el asunto este de la pandemia salga en alguna conversación, y saldrá mucho, durante mucho tiempo.

Solo muy de vez en cuando barajará otras hipótesis, siempre por la noche. Cuando oiga una tos en la habitación de las mellizas y salte de la cama como alma que lleva el diablo, se preguntará si tal vez fue culpa suya. Pero ¿cómo va a serlo? Él solo hizo lo que debía. Lo mismo que hicieron miles de personas en todo el país. La culpa, en todo caso, será del Gobierno.

 


Imagen: fotograma de Abre los ojos.

Watchmen de balcón (Diario de Rosa)

Quis custodiet ipsos custodes?

Diario de Rosa
24 de marzo de 2020
Mi calle apesta a sangre, fornicación y conciencia podrida. Me asomo por la ventana y veo a gente violando el confinamiento como si fuese una filipina menor de edad. Bolsas de carne rellenas de heces y orín buscando en el aire libre la purificación para sus pecados. Pero eso se agotó hace tiempo. Ahora el aire está tan corrupto como sus almas.

Diario de Rosa
25 de marzo de 2020
Esta mañana, los maricas del segundo han sacado la basura, primero uno y luego el otro. En cada exhalación, han vertido sus esputos enfermos. El hedor de su saliva ha subido hasta mi ventana. He olido en ella la peste de sus sexos mezclada con el café del desayuno. Les he gritado que volvieran a su casa. Mi grito ha reverberado en la putrefacción y me han mirado como si yo fuese la loca. No saben que ya están muertos.

Diario de Rosa
26 de marzo de 2020
Hoy el del 5ºC ha salido cuatro veces con su perro. Las heces del animal tienen los mismo rasgos que el rostro de su dueño. Cuando el bicho defeca, su amo enfoca hacia mi ventana sus gafas de pasta progresista. Siento su alma chillando de miedo, como mil pollos siendo triturados para hacer McNuggets. No entiende lo que ocurre. Se pregunta por qué nos odia el virus, por qué nos mata. El virus o la virus. Le virus. Luego recoge con cuidado la mierda con su cara, como si fuese el feto de su hijo mortinato. Le grito que se meta el perro por el culo. Acelera el paso. Algún día suplicará que le salve.

Diario de Rosa
27 de marzo de 2020
La vecina de arriba ha sacado a pasear a sus tres niños, fruto de tres adulterios. Las criaturas han impregnado la acera con su baba contaminada. Como ratas mongólicas infectadas de rabia, los niños han esparcido enfermedad por la calle, la ciudad, el mundo. Les he escupido desde la ventana. No sé en qué día vivo. Pero ¿acaso importa?

Diario de Rosa
28 de marzo de 2020
Veo los pulmones enfermos del mundo ahogándose entre toses y fiebres. Bajo la ventana, mis vecinos pasean sus perros, van al supermercado, tiran la basura. En televisión, los columnistas, los tertulianos, los analistas y los politólogos han dejado de interrumpirse. Ahora nadie quiere hablar. Nadie sabe qué decir. Su silencio resuena en el vacío de las calles como el clamor de mil cerdos degollados el día de la matanza. Y, como en el día de la matanza, todos los cerdos se miran preguntándose quién será el siguiente…

Crítica de Independence Day por un columnista de derechas

En esta cinta de 1996, Roland Emmerich construye un sólido e hiperrealista relato de una pésima gestión de crisis por parte de un gobierno incompetente.

La película arranca con una clara muestra de desidia institucional. A pesar de que la NASA lleva años advirtiendo de una posible invasión extraterrestre, la llegada de los platillos volantes sorprende al Ejecutivo sin ningún tipo de plan ni previsión.

Conviene recordar que el proyecto SETI (Search For Extra Trerrestrial Intelligence) inició su andadura en la década de los 70. Desde entonces, han sido muchos los científicos e instituciones internacionales que han avisado de las terribles consecuencias que tendría para nuestra salud y nuestra economía el contacto con seres de más allá de nuestra galaxia.

El gobierno, sin embargo, hizo caso omiso de todas estas advertencias, minimizando irresponsablemente la gravedad de una eventual invasión. Durante las primeras horas de crisis, el presidente se limita a lanzar mensajes tranquilizadores en lo que solo puede definirse como una temeraria improvisación o una muestra de manifiesta incapacidad.


La columna completa, en eldiario.es.

HORARIO PARA HACER EN CUARENTENA (EN BASE A LA FILOSOFÍA OCCIDENTAL)

10:00-11:00 DESAYUNO

11:00-12:00 EMPIRISMO

Tras echar un ojo a los deprimentes titulares del día, asume que no hay manera de comprender el coronavirus sin experimentarlo sensorialmente en tus propias carnes. Si enfermases, estarías dotado del tan necesario conocimiento a posteriori que ha hecho evolucionar nuestro mundo. Detecta qué elementos de tu hogar pueden estar infectados y pásatelos por la cara. Si es posible, chupa también alguno de ellos.

12:00-13:00 RACIONALISMO

¡Deja de chupar cosas, eres una criatura racional! ¡Para comprender el coronavuris, no hace falta contraerlo! Además, eso te daría fiebre y ya sabes que, en cuanto pasas de 38º, te martirizas pensando que has sido demasiado exigente en tus relaciones amorosas. Eso es lo último que necesitas ahora mismo. Acepta que los sentidos son engañosos. Tus cavilaciones sobre el COVID-19 deben realizarse a partir de evidencias fiables o, en el peor de los casos, a partir de La Sexta.

13:00-14:00 IDEALISMO

Espera un momento, ¿cómo sabes que realmente existe el coronavirus? Es más, ¿cómo sabes que realmente existe algo más allá de tu casa? Tras una semana de aislamiento, ha llegado el momento de asumir que la sociedad no es más que un constructo intelectual. Una sombra proyectada en la pared de tu cueva. Hazte un ColaCao y acepta que, si hay una pandemia, es solo por que tú la estás pensando. Céntrate en cualquier otra cosa como, por ejemplo, qué estará haciendo ahora mismo Jordi Hurtado. Ya está, se acabó la pandemia.

14:00-15:00 COMIDA

15:00-16:00 SIESTA

16:00-17:00 ESCEPTICISMO

Claro que, por otra parte, ¿quién eres tú para decir si la pandemia existe o no? ¿Acaso hay algo que pueda saberse sin sombra de duda? Abre un periódico digital y léelo con ataraxia. Si la OMS dice que van a morir millones, farfulla «ya ves tú». Si te llega un whatsapp de tu cuñado con datos de dudosa fuente, respóndele que estás desprovisto de capacidad de juicio. A continuación grita «¡epojé!» una y otra vez hasta que tu clamor se imponga al reguetón de tu vecino.

17:00-18:00 EXISTENCIALISMO

Asómate a la ventana y admira cómo alguna gente pasea de aquí para allá condenando despreocupadamente a la humanidad. Pregúntate qué sentido tiene seguir viviendo en un mundo con individuos de semejante calaña y, aprovechando que estás en la ventana, calcula si te matarías en caso de saltar o solo te harías daño (las UCIs, recuerda, están colapsadas). En caso de que optes por no suicidarte, haz un Skype con tu madre.

18:00-19:00 MATERIALISMO

Quédate mirando fijamente esa librería blanca de Ikea que tú, como el 99% de los ciudadanos occidentales, tienes en el salón. No pensabas en ella desde que la montaste aquel sábado por la tarde y, sin embargo, ahí sigue. Ahí ha seguido todo el rato, sujetando ese libro de Taschen que te costó 40 euros y no has abierto ni una sola vez. Esa balda es ajena a ti, a tu conciencia. ¿No es curioso? Ahí sigue aunque no pienses en ella. Vete a por una cerveza.

19:00-20:00 POSITIVISMO

Tres cervezas después, asumes que no tiene sentido fiarse de los periodistas españoles. La mayor parte de ellos son analfabetos que hace semana y media estaban recomendando homeopatía y mindfulness. Vas a tener que hacer el trabajo tú mismo. Abre la web de The Lancet y ponte a leer todos los estudios que encuentres sobre el COVID-19. En tu actual estado de embriaguez, el inglés técnico se te hace más fácil porque te inventas el significado de la mitad de las palabras. Antes de que alcances el límite de lecturas gratuitas, llegarás a la conclusión de que estás vivo de chiripa.

20:00-21:00 ESTOICISMO

Llevas diez horas en pijama dando vueltas por la casa. A estas alturas ya tienes claro que lo único que importa es ser feliz. Despréndete de las falsas comodidades que te atosigan. Quédate en pelotas y ejerce así, libre de ataduras materiales, el aplauso a la sanidad pública desde tu balcón. Contempla a tus vecinos, miembros todos de una única familia universal y exhórtales a romper las barreras que os separan y a abrazar la naturaleza humana. Baila desnudo por el balcón, eligiendo la modalidad de danza en función de sus dimensiones. Sé uno con el cosmos. Sé libre. Sé tú.

21:00-22:00 CENA

22:00-00:00 NETFLIX